2018 y Seguís usando Windows XP ?!

Fecha: 19 enero, 2018 Autor: JADM en: Problemas habituales

Windows XP apareció a fines del 2001. Además, siendo que está basado en Windows 2000, que se viene arrastrando desde 1998 resulta que hoy, en 2018, estás usando tal vez para trabajar una computadora con un sistema operativo de 20 años de antiguedad, mientras ya estas pensando en cambiar tu celular comprado el año pasado, porque lo ves como una lata vieja.

En equipos antiguos

Equipos antiguos que sobreviven en entornos domésticos, vaya y pase. No es raro igual que, aún sabiendo que se trata de un muerto en vida, se sorprendan los dueños cuando ante una falla el presupuesto de reparación supera varias veces el costo actual del equipo.

En ambientes laborales o comerciales, las excusas más habituales son:

Para lo que necesito hacer es más que suficiente

Tambien un Motorola Startak es suficiente para hablar por teléfono, pero tenés un iPhone X. Tu productividad laboral comprometida, la seguridad de la información comercial y el posible daño irreparable ante la inminente catastrófica falla final de una computadora que debió dejar de usarse hace 10 años son sólo algunos de los detalles que se te están escapando.

El costo de actualizar el software de gestión es muy alto y el actual no es compatible con sistemas operativos más modernos

Y esto no va a hacer otra cosa más que empeorar a medida que sigas dejando pasar el tiempo. Se suma, además, que en muchos casos las empresas proveedoras originalmente del software, si todavia existen, ya no dan soporte a esa versión vetusta. La posibilidad de perder toda la información almacenada y las horas, días o semanas de tiempo no productivo, producto de la falla de una máquina que no debía estar allí, deberían ser cuestiones a tener en cuenta por el responsable del futuro del negocio. Si no, a llorar al campito…

Y a la hora de mantenerlo en marcha tambien tendrías que evaluar lo siguiente: un equipo antiguo es más costoso de reparar (mucho) que un equipo moderno, del mismo modo que es más caro reparar un auto de colección que uno actual: los repuestos (si los hay) son complicados de conseguir y demandan más tiempo de búsqueda. Suelen tener que comprarse al precio de componentes modernos (o incluso más caros), pero casi siempre son usados y en dudoso estado de funcionamiento. Por otra parte, cualquier tarea que se realice sobre un equipo antiguo demanda muchísimo más tiempo en completarse que en una PC con un procesador actual, más veloz, con más cantidad y más velocidad de memoria, discos más veloces y con menos años en sus espaldas, por ejemplo. Y eso sin pensar en la poca disponibilidad de software y aplicaciones que corran en ese museo electrónico.

Un ejemplo breve: quitar un antivirus dañado de un equipo antiguo con XP puede tomar unos 20 minutos si el equipo esta en un estado más o menos aceptable. Reinstalar un antivirus actual requerirá por lo menos que el XP tenga instalado el Service Pack 3 (que si no lo tiene puede tomar más de una hora adicional en instalarse). La búsqueda y descarga de un antivirus que aún funcione y su instalación posterior podrá comerse unos 40 minutos más. Y todo esto en un supuesto optimista de que todo lo demás funciona bien: el disco no falla, los servicios de Windows están funcionales, las aplicaciones previamente instaladas no tienen conflictos con el antivirus nuevo… como sea, aún en ese caso ideal, te cargaste el costo de no menos de una hora de servicio técnico para una tarea que, en un equipo más o menos actualizado,  demandaría unos… 3 minutos? Ponéle 5, pero no mucho más que eso…

 

El equipo está lento. Se puede hacer algo para mejorar el rendimiento?

Si, claro: tirarlo y remplazarlo por uno nuevo.

Las velocidades de un procesador promedio actual estan entre 3 y 4Ghz. Para una PC o notebook más o menos deseable (no importa lo que te haya dicho el vendedor) hoy no debería estar por debajo de los 2.5Ghz. Y esto hablando de procesadores con 4 núcleos cuando ya hay disponibles a precios muy razonables equipos de 6 y 8 núcleos para proceso de datos (con otros tantos para manejo de gráficos, incluso…).

Suelo encontrarme con equipos con Windows XP aún funcionando con procesadores Pentium de un núcleo que corren a velocidades de entre 1 y 2Ghz. No hay NADA real que pueda hacer que este equipo ejecute una aplicación moderna con un rendimiento ni siquiera parecido a un procesador que tiene el cuádruple de capacidad de proceso (4 núcleos) al doble de la velocidad.

Más memoria? Una memoria moderna trabaja a 1666Mhz (las peorcitas digo… las hay de hasta 3000Mhz en el mercado cotidiano y con precios no demasiado altos). En un equipo que sólo admite memorias de 800Mhz, aumentarla de 1 a 2Gb (porque más no aceptan en la mayoría de los casos) no es más que tirar el dinero. No se olviden del tema procesadores que mencioné antes: aumentar la memoria en estos equipos es como agrandar el baúl de un auto viejo con un motor pequeñito… más equipaje iría más cómodo, pero de todas formas el motor no lo puede mover y es una carga adicional que lo puede hacer rendir incluso menos.

El único remplazo sensato en estos casos es el cambio de motherboard, memorias, procesador y, casi seguro, disco rígido. Aunque los gabinetes y las fuentes no crecen en los árboles y tienen precio, a veces ni siquiera se justifica aprovecharlos. Sobre la inversión total estos componentes no hacen ni el 10% y además las fuentes para equipos antiguos en general no tienen la potencia suficiente para alimentar procesadores modernos.

En equipos nuevos

Este es peor que el anterior. Instalar Windows 10 en un equipo moderno puede consumir entre 30 y 45 minutos. Incluso menos en los equipos de mejor rendimiento. Y menos aún si se cuenta con un disco SSD. Y luego de esto el equipo ya está listo para continuar con el resto de las tareas: instalar Office, configurarle impresoras, descargar algún navegador adicional, configurar correo y demás.

Lo mismo, pero con Windows XP, si fuese posible, puede tomar unas 4 horas. Lo que tarda en instalarse puede variar bastante pero no es el punto crítico. Lo que si es crítico es conseguir, descargar e instalar controladores (los queridos drivers) que hagan funcionar los dispositivos (placa de red, mouse, pantalla, audio….) de un equipo moderno en un sistema construído hace 20 años. Y al principio escribí “si fuese posible”, porque la propia arquitectura de los equipos más nuevos no estaba contemplada hace 20 años y, directamente, instalar XP es imposible.

Pero, exceptuando estos casos, va a resultar que el costo del servicio técnico para instalar Windows XP termina costando 4 ó 5 veces más que instalando Windows 10. Y, antención, porque la situación no es del todo diferente con Windows 7. Si bien todavía es admisible en equipos con procesadores de 4 generación, el paso de buscar e instalar los drivers suele ser inevitable y es una carga de trabajo adicional que finalmente se factura.

En equipos de 6ta. o 7ma. generación, si alguien lo lograra, instalar algo anterior a Windows 10 es ponerle kerosene al tanque de una Ferrari. Pero hay gente para todo…

Seguridad

No puede ser un virus… no navego por ninguna página rara ni instalo cosas

Sistemas de seguridad con apenas meses en el mercado son vulnerados con más o menos dificultad, pero son vulnerados. Protocolos modernos como WPA2 (el sistema de seguridad que usa el wifi de tu empresa, por ejemplo) ya hace agua porque le han encontrado la vuelta para infiltrarse. Imaginate entonces la situación de un sistema que, casi inalterado, ha permanecido en el mundo durante 20 años. Se trata, además, del sistema operativo que durante casi todo ese tiempo cubría la mayor cuota de la torta de usuarios: súmamente tentador para hackers, estafadores y delincuentes varios. Además, hace como 4 años que no recibe actualizaciones del fabricante y las nuevas vulnerabilidades descubiertas ya no son resueltas hace rato. En síntesis, un colador. De agujeros grandes te diría…

Las posibilidades de que un equipo con Windows XP conectado a Internet sufra alguna intrusión, infección o ataque son astronómicas. Hoy no sería necesario siquiera que vos descargues una aplicación infectada: cualquiera con los conocimientos y la motivación puede (y de hecho sucede) aprovecharse del mismo sistema o de sus tambien antiguas aplicaciones asociadas (Flash Player, Java, Adobe Reader) para entrar y hacer luego lo que se les antoje.

No por nada los medios estallaron por el desastre informático que produjo WannaCry a nivel mundial a principios del 2017. Despues se supo que si los equipos hubiesen estado actualizados aunque sea con Windows 7, esto ni hubiese sucedido.

Conclusión

Si, por el motivo que fuese, no querés o no podés desprenderte de Windows XP, asumí los riesgos y contemplá los costos. Es hoy por hoy un objeto de colección pero sólo tiene las desventajas de estos: poca performance, bajo rendimiento, poca seguridad y altos costos de mantenimiento.

Una vez más la analogía con tu celular: hoy no hay manera de que usaras un teléfono móvil de hace más de 6 ó 7 años por un sinfín de motivos. Y si lo hicieras, entenderías fácilmente que hay muchas cosas que ya NO podés hacer con ese equipo. Y en cuanto deje de funcionar iría a la basura porque si la reparación fuese posible sería varias veces más cara que el mismo equipo pero nuevo… Pues entonces tenés que entender que casi lo mismo aplica a esa computadora que tenes ahí.

Actualizate.

O a llorar al campito…