📰 Amarillismo informático: exageración de problemas y sobrevaloración de virtudes
Amarillismo informático: exageración de problemas y sobrevaloración de virtudes
📌 De qué estoy hablando
El amarillismo informático se me ocurre como la aplicación de técnicas de prensa amarilla al periodismo tecnológico: titulares alarmistas, exageración de problemas o virtudes y el uso de clickbait para atraer tráfico, más que para informar con rigor. Clickbait, «carnada para clicks«, es justamente publicar carne podrida para pescar clicks que aumenten el tráfico por nuestros sitios y así se engordan nuestros ingresos por publicidad.
Y ese sería sólo uno de los motivos. Campañas de marketing a favor de productos de una u otra empresa también son un fabuloso combustible para mover el motor de la generación de info chatarra.
🔎 Cómo se manifiesta
- Exageración de riesgos: fallos menores presentados como catástrofes globales. Incluso un error descubierto y sólo reproducible en condiciones de laboratorio, se anuncia cómo si mañana fuese a explotar tu compu.
- Campañas de desprestigio: críticas desmesuradas contra productos específicos (ej. Windows, el blanco preferido por la mayoría).
- Sobrevaloración de virtudes: se exageran prestaciones o estabilidad de ciertos sistemas (ej. Apple, Linux).
- Distorsión de avances: prototipos o funciones experimentales, aún cuando sólo se trate de prototipos conceptuales, se venden como “revoluciones inmediatas”.
💻 Ejemplos de exageración negativa
- Windows Vista: “El peor sistema operativo de la historia”, cuando la mayor parte de los problemas estaban ligados a drivers de terceros y a la transición a un nuevo modelo de seguridad.
- Windows 10: titulares como “La nueva actualización rompe tu PC”, aunque los errores afectaban a un grupo reducido de usuarios y muchas veces con configuraciones y hardware anticuado o incompatible.
- Windows 11: se justifica su baja cuota de mercado con frases como “Nadie quiere Windows 11 por sus fallos”, cuando la adopción lenta responde a ciclos corporativos, requisitos de hardware y el costo de la renovación de ese hardware requerido. Un título más acertado sería «La mayoría no quiere o no puede gastar en el hardware correcto para migrar a Windows 11«
🍏 Ejemplos de exageración positiva
- Apple (macOS y dispositivos iOS):
- Se los presenta como sistemas “inviolables” y “perfectamente estables”, cuando en realidad también sufren vulnerabilidades, bugs y problemas de compatibilidad.
- Titulares como “Los Mac no tienen virus” o “El iPhone es imposible de hackear” ignoran incidentes documentados de malware y exploits. Y dejan de lado una verdad fundamental: la economía del esfuerzo. Para que desarrollaría un virus que afecte a un pequeño grupo selecto de usuarios, si con el mismo esfuerzo puedo desarrollar uno para Windows y abarcar el 95% del mercado?
- La narrativa de “ecosistema perfecto” muchas veces oculta limitaciones de hardware, precios elevados muy por encima del valor real de sus características, restricciones de uso y, muy especialmente, la irreparabilidad como política de fábrica.
- Linux (distros de escritorio):
- Se exagera la complejidad de uso cotidiano: titulares como “Solo para expertos en informática”, cuando muchas distros modernas (Ubuntu, Mint) son tan accesibles, amigables y compatibles con aplicaciones de uso frecuente como Windows.
- En sentido contrario, se sobrevalora como sistema “liviano que hace volar cualquier PC antigua”, cuando en realidad depende de la distro y del hardware: un equipo muy limitado no tendrá un rendimiento milagroso.
- O se presenta como “solución definitiva” para todo tipo de usuarios, cuando aún requiere curva de aprendizaje intensa en ciertos entornos.
📊 Cuadro comparativo: titulares amarillistas vs informativos
| Tema tecnológico | Titular amarillista | Titular informativo |
|---|---|---|
| Windows Vista | “El peor sistema operativo de la historia” | “Windows Vista enfrenta problemas de compatibilidad con drivers de terceros” |
| Windows 11 | “Nadie quiere Windows 11 por sus fallos” | “La adopción de Windows 11 avanza lentamente por requisitos de hardware, ciclos corporativos y reticencia o imposibilidad de invertir en nuevo hardware” |
| Apple (Mac) | “Los Mac no tienen virus” | “Los sistemas Apple también presentan vulnerabilidades, aunque con menor incidencia que Windows, porque representan un mercado menor y menos lucrativo para delincuentes” |
| iPhone | “El iPhone es imposible de hackear” | “El iPhone tiene fuertes medidas de seguridad, pero no es invulnerable a exploits sofisticados” |
| Linux (uso) | “Linux es solo para expertos” | “Distros modernas como Ubuntu ofrecen interfaces amigables para usuarios sin experiencia” |
| Linux (rendimiento) | “Linux hace volar cualquier PC vieja” | “Linux puede mejorar el rendimiento en equipos antiguos, pero depende de la distro y hardware. Y no hace magia.” |
⚠️ Un ejemplo reciente
En un lugar de la web de cuyo nombre no quiero acordame, días pasados encuentro una nota postulando a Windows 11 como el peor sistema operativo de la historia. Y cómo llegaron a esa conclusión? Muy científicamente: tomaron un equipo de hace varios años atrás y realizaron distintas pruebas de rendimiento con diferentes versiones de Windows. El «sorprendente» resultado fue que en un equipo de la época anterior al lanzamiento de Windows 7, Windows XP volaba, Windows 7 no era tan veloz pero todo funcionaba bien, con Windows 8 empeoró mucho, desmejoró con Windows 10 pero con Windows 11 el pobre se arrastraba y muchos dispositivos ni siquiera eran reconocidos. La conclusión de estos illuminati? Windows 11 es el peor sistema operativo de toda la saga. Genios! Y lo publicaron, imagino, sin siquiera sonrojarse. Uno, medio distraído, lo lee y se lo traga para luego ir por allí convencido de haber entendido todo. Aplicando el mismo criterio podríamos atestiguar que la electricidad es la peor fuente de energía del universo porque hicimos pruebas con una locomotora a vapor, que con agua y carbón ha funcionado muchísmo mejor que conectándola a un tomacorriente.
Y uno después tiene que toparse con clientes que piden formatear su nueva ultrabook Intel i9 con 32Gb de RAM e instalarle Windows 7 porque «leí por todos lados que Windows 11 es malísimo». Será de Dio`!!!!
⚠️ Consecuencias
- Desinformación: los lectores creen que ciertos sistemas son más inseguros o más perfectos de lo que realmente son. Y se termina repitiendo por allí cualquier paparruchada como si se tratara de una ley física fundamental y comprobada.
- Polarización: se generan bandos extremos (pro-Windows vs pro-Linux, pro-Apple vs anti-Apple). Súper conveniente, como toda polarización, para grupos de poder. En este caso económicos. Las grandes marcas fidelizan a sus clientes fomentando fanatismos fundamentalistas en lugar de por la calidad de sus productos. Si están basados en algo real, mejor, pero no es una condición imprescindible.
- Impacto comercial: campañas de desprestigio o sobrevaloración influyen en la adopción de productos, incluso cuando las afirmaciones son exageradas o directamnete falsas. Para cuando la verdad se revela, el producto mío ya está vendido y probablemente la competencia ya está fundida o al menos le ganamos una batalla. Misión cumplida.
Y en el revoltijo además se ofuscan bajo los mitos inventados las ventajas reales de unos sobre otros. Se pierde perspectiva y el consumidor final tiene que hacer un maremágnum de consultas, revisiones y meditación introspectiva para tomar una decisión que tiene todas las chanches de estrellarse porque fue metódica y empecinadamente alimentada con información errónea, descuidada o decididamente malintencionada.
El amarillismo informático no sólo exagera problemas, también sobrevalora virtudes. Apple y Linux son ejemplos claros de cómo el discurso mediático puede construir mitos de invulnerabilidad o complejidad que no se corresponden con la realidad técnica. El resultado es una percepción distorsionada que afecta tanto a usuarios finales como a decisiones corporativas.
De algún modo, aplica al pie de la letra eso de que «la culpa no es del chancho…», porque las publicaciones creadas sólo para capturar clicks perduran y prosperan porque el usuario las consume. Son exitosas porque, como la comida chatarra, provocan cierta satisfacción instantánea sin pedir demasiado. Ni demasiado razonamiento, ni demasiado sentido común, ni demasiado de nada, porque leer esas notas, incluso completas, tampoco consumen mucho tiempo.
Tal vez sea cuestión de que nos pongamos más selectivos y levantemos la vara antes de entrar a cualquier pasquín en nuestros momentos de scrolleo feroz.
Pero, por cómo van las cosas, no parece que esto vaya a suceder en lo inmediato.
Salute!!