Cambio a un disco SSD ?
Hace unos años, cuando escribía sobre este tema en Disco Rígido estándar o los nuevos SSD ?, apenas comenzaban a masificarse los SSD y todavía existían muchas dudas en cuanto a su durabilidad y confiabilidad.
En cambio, desde el mismísimo principio la diferencia de velocidad en favor de los SSD fue indiscutible.
Sin embargo el alto costo en relación a los HD del momento y, de nuevo, las dudas respecto a su confiabilidad, hacían que se los destine casi exclusivamente a instalación de sistemas operativos, dejando los datos importantes a buen resguardo en discos rígidos mecánicos.
Hoy que la tecnología SSD SATA ya de tan probada está quedando casi obsoleta frente a los nVME y M.2 y que el costo frente a los rígidos convencionales (al menos en Argentina) ya no es un obstáculo, no parece haber objeciones sensatas en cuanto a su uso.
Por otra parte, los viejos discos mecánicos que duraron 20 años en nuestros equipos ya no existen y, al menos al nivel comercial estandar que adquiere un usuario promedio, no puede esperarse que un HD vaya a durar más de 2 ó 3 años en buenas condiciones.
Así las cosas, sabiendo que tu equipo no tan nuevo puede renovar sus fuerzas y reeditar y hasta mejorar su rendimiento de otrora con sólo una migración a tecnología SSD, no hay motivos para no hacerlo (excepto el bolsillo).
Almacenamiento
Lo dicho: ya no hay diferencias considerables en el costo de los SSD de gran tamaño comparándolos con los HD mecánicos (de nuevo: por lo menos en Argentina). Es más, extrañamente, los discos más pequeños parecen cada vez estar más caros en relación con sus hermanos mayores.
Velocidad
Las velocidades de lectura y escritura son ampliamente en los SSD por sobre los HD, en cualquiera de sus versiones: SATA, M.2, NvME, PCIx… No menos de 10 veces más veloces en los SATA más modestos. Sabiendo que todo lo que hace un sistema operativo pasa primero por el disco, no hay que pensar mucho para darse cuenta de que el cambio de rendimiento sería notable.
Durabilidad
Al no tener motores ni partes móviles, no hay falla mecánica posible.
Los errores electrónicos estan, en las buenas marcas, bajo control. Y el punto flojo de la tecnología SSD, la cantidad de escrituras que admite una celda de memoria, está por sobre los cientos de miles… lo que es más que suficiente para la mayoría de los usuarios, incluso avanzados.
De hecho se estan usando ya hace rato en servidores de alta demanda, aún para alojamiento de bases de datos de altísimo tráfico.
La expectativa de vida de un HD, decía antes, hoy no puede pretenderse mayor a 2 ó 3 años. La de un SSD será seguramente mayor o, en el peor de los casos, igual. Pero serían 3 años disfrutando un rendimiento ampliamente mayor
Objeción
Sólo una cosa he notado en mi trabajo como técnico: en los pocos casos en los que me tocó lidiar con un SSD dañado de repente, cuando la falla es catastrófica y por ser memorias electrónicas, parece no haber manera económicamente sensata de recuperar los datos. No es imposible que esto sucede con un HD, pero en general suelen mostrar síntomas y dar avisos previos de una falla inminente, cosa que con los SSD no parece ocurrir.
Sin embargo, teniendo en cuenta que NADIE debería dejar sus datos en una única canasta (digo, si no tenés un backup confiable no sólo podria pasarte una catástrofe, sino que te la estás mereciendo… con HD, con SSD o hasta si grabaras tus archivos en cintas magnéticas…), aún estos casos casi insólitos no debieran ser impedimento para el cambio.
Metéle y hacé el cambio…