Como asegurar tu Whatsapp para que no te lo roben
Todos los días lo mismo.
Uno que descubre sus cuentas vacías o a sus amigos y familiares estafados en su nombre.
Un comerciante que se enfrenta a una horda de clientes que vienen a reclamarle cosas que compraron y pagaron pero él nunca vendió.
Un llamado desde un banco o billetera virtual por un problema de seguridad que termina en que ya no tenés ni un peso.
El cortés llamado telefónico desde una empresa de servicios públicos para cordinar contigo el mejor momento para cortar el servicio por una reparación o mantenimiento para finalmente descubir que lo que han cortado no fue otra cosa más que el fondo de tus bolsillos.
En empleado público que se comunica para ofrecerte un turno preferencial para la nueva vacuna para la vida eterna. Y terminás vacunado. Bien vacunado.
Parecen diferentes historias pero todas terminan igual: gente estafada. Y todas con un denominador común: te robaron tu Whatsapp y desde allí, los 4 jinetes del Apocalipsis empeñados en sacarte hasta las sobras de la cena de ayer.
Que pasó?
Sé muy bien que es aburrido y hasta quizás ni te interese conocer como funcionan las cosas que usás a diario. Sólo queres usarlas y qué funcionen. Pero a veces entender un poquito ciertos mecanismos puede ayudarte a evitar dolores de cabeza.
Una de las más cómodas funciones que tiene Whatsapp es poder activarlo en diferentes dispositivos. En lo cotidiano es muy útil poder usarlo en el celu, en la compu, en la tablet y hasta en algunos TV. Sólo escanear un QR y ya está. Y mejor aún, te da la tranquilidad de saber que podés cambiar por un nuevo smartphone sin perder ni un sólo mensaje de Whatsapp de tu celu anterior, aún si tuvieses un nuevo número, diferente. Seguramente ya conocés el procedimiento:
- 1- instalás Whatsapp en tu nuevo equipo
- 2- ingresás el número de teléfono desde el que querés recuperar tu cuenta
- 3- Whatsapp te pregunta cómo querés recibir el código de seguridad y elegís, por comodidad, SMS
- 4- Recibís el código en tu teléfono anterior, lo ingresas en tu nuevo celu. Si mantuvieses el mismo número, pues el código te llega al nuevo celu. Súper cómodo.
- 5- Listo.
Aquí es dónde la habilidad de los estafadores entra en escena: de alguna manera te embarullan, te engañan y te tapan con una avalancha de razones por las cuales tenés que seguir al pie de la letra sus instrucciones. Dependerá del motivo con el que disfrazaron la estafa en cada oportunidad: podrá ser el corte de un servicio, el bloqueo de una cuenta, un problema de seguridad con tu tarjeta, compras sospechosas con tu billetera. No importa, cualquier mentira que resulte convincente y lo suficientemente atemorizante como para tenerte a su merced. Y así, como parte de las instrucciones, en algún punto te piden el código que acabamos de enviar para verificar la sarlanga.
Y vos, por obediente, distraído u ocupado en otros 156323 problemas urgentes mucho más importantes, sin detenerte a pensar ni un segundo, se lo das. Chau. Fin de la historia. El resto a estas alturas ya estará bien relatado en la denuncia policial que hiciste más tarde, cuando descubriste el robo…
Si te sucedió, que te diga ahora que cuando un SMS dice «no compartas este código con nadie» quiere decir «no compartas este código con nadie«, seguramente no ayuda mucho. Pero quizás para la próxima, no?
Pero aún si estuvieses atento y preparado y sepas con absoluta seguridad que jamás le has compartido el código a ningunta otra persona, podrías encontrarte con que de todas formas te han robado el Whatsapp. Es posible? Sí. Lamentablemente sí.
Entre las opciones de envío de código de Whatsapp podés elegir, en lugar de un SMS, un llamado telefónico: Whatsapp llama a tu celu original y una voz te dicta el código secreto. En situaciones normales, Whatsapp asume que vos atendés ese llamado y sólo vos escuchás ese código. Entonces cómo podrían los delincuentes interceptarlo?
Fácil. No te olvides de que te tienen entretenido, ocupando la línea de tu celu con el llamado en el que te están explicando los pasos para solucionar el falso problema que los agobia. El llamado de Whatsapp, entonces, irá a parar a la casilla de mensajes y allí se grabará el código.
Mientras el estafador te sigue manteniendo en la llamada con la línea ocupada, un cómplice llama a tu mismo móvil que obviamente da ocupado y lo atiende la casilla de mensajes. Marca # ( o el código que corresponda a tu empresa de telefonía para levantar los mensajes) y listo. Estás liquidado.
Tambien podrían llamar al número de línea que la empresa de telefonía ofrece para levantar los mensajes desde un teléfono fijo, pero últimamente la posibilidad de «consulta remota» (que así se llama) de la casilla debe ser habilitada previamente por el titular de la línea llamando a la compañía, así que es más eficiente la otra metodología (mantenerte ocuupando la línea mientras otro te llama al mismo número… etc…).
Medidas de seguridad
Casilla de mensajes con clave
La primera, para esta modalidad, resulta obvia: proteger tu casilla de mensajes con una contraseña. aunque no uses la casilla. Por algún motivo que desconozco la mayoría de las compañias no incluyen esta opción en el menú de preferencias de tu contestador, sino que tenés que solicitar que te la habiliten llamando a la misma compañia. Una estupidez, pero es así y es importante que lo hagas. Entonces:
- 1- Llamar a tu compañia de telefonía móvil y pedir que te habiliten una clave de seguridad para la casilla de mensajes.
- 2- Configurar la clave de la casilla.
De esta manera, robarte el Whatsapp con el método de recibir el código por llamada de voz ya no funcionaría. El estafador necesitaría que previamente le digas el código para levantar tus mensajes y eso, por más distraído e ingenuo que seas, ya debería sonarte un poco alarmante. Un cosa es que en el apuro les digas el código que recibiste porque te convencieron de que te lo estan enviando como parte del trámite que estan realizando, pero que te pidan la clave secreta de tu casilla de mensajes requeriría para convencerte sin sospechas un guión bastante más elaborado y trabajoso. Y si quisieran trabajar, pues no estarían estafando…
Doble factor de autenticación
El doble factor de autenticación es algo a lo que ya estás acostumbrado. Incluso aunque no lo sepas, seguro que ya te tocó usarlo. Cuando ingresas a tu Gmail desde un nuevo dispositivo y luego de ingresar tu contraseña, Google te envía un código al teléfono para permitirte el ingreso. O el banco que te pide un token de seguridad que se genera en otro dispositivo registrado. O el pendrive de seguridad que deben conectar algunos profesionales para acceder a sitios oficiales. Todos esos esos pasos adicionales a la contraseña, constituyen el segundo factor de autenticación que te identifican y habilitan el acceso.
Pues Whatsapp tambien lo tiene y sólo es necesario habilitarlo. Y habiéndolo hecho, cuando alguien quisiera activar tu cuenta de Whatsapp en otro dispositivo, además del bendito código que la aplicación envía y ya vimos que es susceptible de ser robado, es imprescindible conocer el segundo factor de autenticación que sólo vos conocés. Para activarlo desde tu Whatsapp hacé lo siguiente:
- Abre Ajustes
- Toca Cuenta
- Toca Verificación en dos pasos
- Toca Activar o Configurar PIN
- Ingresa un PIN de seis dígitos y confírmalo
- Proporciona una dirección de correo electrónico a la que tengas acceso o, si no quieres hacerlo, toca Omitir
- Toca Siguiente
- Confirma la dirección de correo electrónico y toca Guardar u OK
A partir de ese momento, sólo es posible activar tu cuenta de whatsapp en un teléfono diferente si, además del código de activación que envía Whatsapp, se conoce e ingresa el PIN de 6 dígitos. Además Whatsapp te pedirá periódicamente, al azar, que ingreses el código en tu propio teléfono, sólo para verificar que seguís siendo vos quien lo está usando.
100% seguro?
Pero por supuesto que no!
Por cada nueva medida de seguridad que se implementa hay millares de cerebritos pergeniando maneras de sortearlas y sólo es cuestión de tiempo hasta que logran su objetivo. Por eso es útil y casi una cuestión de supervivencia intentar al menos mantenerse al día y medianamente informado. Y cuando digo informado, no me refiero a los detalles morbosos de las estafas sufridas por los otros. Cuando en el noticiero escuchás que han robado a un fulano, no es importante que recuerdes el monto que le robaron si no el modo. Y así quizás cuando alguien intente estafarte de la misma manera te sonará una campanita de alerta en la memoria.
Aplicaciones actualizadas. Estar informado. Sentido común. Y suerte.
Más no se puede pedir.
Salute!