Facebook Market Place: portal de anuncios o cazabobos?
Lo primero que debe entenderse: Facebook Market Place NO ES UNA TIENDA ONLINE!!!.
Mercado Libre, eBay, Amazon, AliExpress, sí lo son y la diferencia es ENORME.
Una tienda online o un sitio de compraventas como los mencionados, hacen las veces de intermediario entre el comprador y el vendedor. Cada una a su manera, de uno u otro modo protegen los intereses de cada parte:
- Comprador y vendedor deben estar registrados. Cada vez aumentan y mejoran los requisitos y controles sobre los datos de compradores y vendedores para evitar, o al menos disminuir, la posibilidad de fraudes.
- El comprador debe hacer efectiva la compra y pagar el producto antes de poder contactar al vendedor directamente.
- El dinero es retenido hasta que se comprueba la entrega del producto comprado.
- Existen diversas formas de reclamar frente un problema de alguna de las partes y en general ante la duda, el comprador recibe el reintegro de su dinero.
- Si bien casi siempre existe la posibilidad de ir a retirar un producto en forma personal (para evitar el costo adicional de un envío, por ejemplo), estos sitios promueven y favorecen los envíos, de modo que no haya contacto directo entre el comprador y el vendedor.
En cambio, en Facebook Market Place:
- El comprador y el vendedor pueden ser cualquier fulano que abrió alguna vez una cuenta en Facebook. No hay controles de documentación ni nada parecido, por lo que los perfiles falsos, aún sin fines ilícitos, muy probablemente sean más que los reales.
- No existe ninguna intermediación de Facebook en las operaciones de compraventa, ni siquiera regulan o limitan lo que pueda ofrecerse a la venta. Es por eso que termina siendo el sitio preferido para reducidores de mercadería robada para promocionar sus botines.
- El anonimato permitido por la creación de un perfil falso, tambien convierte a Market Place en un paraíso para los estafadores. La codicia rapaz de compradores con pocos escrúpulos completan la ecuación: quien pretende comprar un artículo por mucho menos de lo que vale ignorando el sentido común, termina siendo la víctima ideal.
Seguramente la mayoría de los posteos de ofertas de artículos nuevos o usados que se publican sean veraces y totalmente seguros y esto es justamente lo que facilita la acción de los estafadores: si a todos los que intentaron comprar o vender algo por Market Place les hubiese ido mal desde un principio, el portal hubiese perecido en el olvido a poco de nacer. Esos casos exitosos, algunos incluso cercanos, favorecen la credibilidad: mi cuñada compró un lavarropas usado buenísimo y sin problemas. Un vecino compró un repuesto para su auto a menos de la mitad de lo que valía en un negocio. Pepe compró una moto de segunda mano muy barata y se fué a recorrer América con ella. Pero todos ellos o bien han tomado muchísimas precauciones por cuenta propia antes de comprar, o simplemente han sido muy afortunados. Así como Facebook no tiene ninguna responsabilidad cuando sos estafado, tampoco hace nada para que no te suceda: Market Place es simplemente una sección de avisos en la que cualquiera puede publicar cualquier cosa.
No difiere demasiado de cuando estos avisos se publicaban en los periódicos. Tan similar es, que cualquiera de mi edad puede recordar algunos o muchos casos en los que estafadores de todo tipo utilizaban estos avisos como carnada para pescar incautos. Algunos se han hecho conocidos (en esa época así se decía cuando algo se «viralizaba») y hasta de alguno se hizo luego una película: La búsqueda, de 1985… es decir que hace al menos 40 años que usan el mismo truco y la gente sigue cayendo!!!.
Nada cambió. Sólo el medio. El papel y la tinta de otrora son los sitios digitales de hoy día.
Precauciones
Que harías si un desconocido te para por la calle para ofrecerte un teléfono celular a mitad de precio? Yo personalmente lo descartaría por completo, pero ese soy yo con mis cuestiones. Muchos, interesados y tentados por la oferta, preguntarán por el origen de ese teléfono (aunque íntimamente saben de qué se trata y prefieren ignorarlo), querrán verlo, probarlo, comprobar que funcione y mirarán un poco alrededor para evitar ser sorprendidos. Quizás prefieran postergar el intercambio teléfono por dinero para ir a un lugar que sientan más seguro… nada especial, precacuciones cotidianas: que sea un lugar conocido por vos, que haya tránsito de gente, mucho público, quizás hasta la cercanía de un policía, no ir con el vendedor a buscar el dinero a un cajero (mejor citarse en otro momento y en un lugar con las condiciones recien enumeradas), avisar a alguien más para que te acompañe por si acaso… Lo mínimo.
Sin embargo, mucha de esa misma gente, sentada frente a la compu ,cuando ve un aviso tentador en redes se embala como toro contra la capa roja y nada le hace entrar en razones.
Incluso los más desconfiados olvidan que lo que ven en la pantalla es una imagen y que la realidad pudiera ser otra cosa. Piden fotos o videos del artículo en tiempo real, como si no fuese posible que del otro lado buscaran en internet, descargaran y enviaran lo que sea que quieras ver. Preguntan los motivos de la venta, como si un ladrón fuese a decirte «se lo quité a un niño en la puerta de un colegio y quiero deshacerme rápido del teléfono para con ese dinero comprar un arma y asaltar a tu abuelita». Averiguan sobre una eventual garantía, creyendo que si fuese un estafador les diría «de ninguna manera, en cuanto me des el dinero no habrá más huellas de mi existencia».
Los más expertos buscan en otras redes al vendedor porque si comprueban que tiene muchos seguidores y buenos comentarios, seguramente es confiable. Pues los seguidores pueden comprarse en masa y los comentarios podrían provenir de perfiles falsos o tan comprados cómo los seguidores.
Pues sí, mi querida Caperucita: esas cosas pasan y son tan frecuentes como las ganas de emboscarte que le agarran al Lobo cada dos por tres.
Muchos delincuentes, muy aplicados ellos, tienen sitios web súper modernos y profesionales. Los has visto y ya no te quedan dudas: a comprar!. Un sitio web atractivo será el mérito de un buen diseñador, las fotos podrían ser de cualquier otra tienda y todo lo que has comprobado hasta ahora es puro viento entre las manos. Vamos, que hasta hay estafadores que se toman el trabajo de montar oficinas lujosísimas completas, crean perfiles mostrando sus carísimos autos de alta gama (que alquilaron o pidieron prestados, o hasta simplemente vieron estacionados y se fotografiaron con ellos) y todo puesto allí como la miel en la que quedarías pegado como una mosca inocente.
Para no ser estafado, contás los fósforos que vienen en la caja que te vende el Chino que está a una cuadra de tu casa hace 25 años, pero le compras un iPhone 14 por $50000 a un cualquiera en Market Place. Así de ridiculo como suena, pues así de ridículo es.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía
Lo decía tu abuela. Lo repetía tu tío. Te lo dijo tu papá. Lo sabés y hasta vos mismo cada tanto lo repetís o te lo repetís mentalmente. Pero habiendo una pantalla de por medio, decidís olvidarlo.
Entonces no puedo comprar en Market Place, ni otras redes?
Si, claro que sí. Pero tenes que comenzar sabiendo que ninguna empresa se responsabiliza por lo que te estan ofreciendo y toda medida a aplicar para asegurarte una compraventa exitosa corre por tu exclusiva cuenta. Cualquier precaución que se te ocurra tomar, por ridícula que te parezca, tomála.
Ofertas de empresas o tiendas conocidas
Es más común en Instagram que veas ofertas imperdibles de empresas o marcas conocidas. Otrora generaciones completas de estafadores se han forrado cobrando anteojos Rayban que nunca llegaron a ningún sitio. Hace no mucho detrás de avisos de Sodimac y Carrefour fueron corriendo un montón de víctimas a depositar su dinero para comprar notebooks discontinuadas o de segunda selección al 10% de su valor, que por supuesto jamás recibieron.
En estos casos lo imprescindible es ir al sitio oficial de la tienda, marca o empresa detrás de esa oferta para comprobar su veracidad. Y si en las redes te advierten que la oferta es sólo válida y exclusiva a traves de esa cuenta de red social y sólo para pagos por transferencia a X cuenta, o que en la empresa te dirán que desconocen la oferta porque es sólo para un canal seleccionado de ventas o un público exclusivo y bla, bla, bla… descartá la idea inmediatamente. Nunca hagas las comprobaciones a través de teléfonos o medios de contacto que te provean en la mismísima publicación pues si quieren engañarte, serán tan falsos como todo lo demás: contactate a través de los medios que se ofrecen en los sitios oficiales.
Y cuando vendo?
Lo mismo: precauciones. Muchas, muchas más.
- No ofrezcas entregar algo en tu domicilio a cualquier desconocido. Podés elegir un lugar público que consideres seguro o mejor aún contratar un punto de retiro, de los que ya hay bastantes por casi todos lados. Y si haces envíos, mejor.
- Atención con los pagos electrónicos: Las fotos, capturas y copias de comprobantes de pago que puedan mostrarte son equivalentes a la nada misma: si en tu cuenta no está el dinero, el pago no se hizo. Y si demora, pues que espere y punto. Ninguna excusa de urgencia debe impedirte corroborar que este todo ok. Quien te compra una valija el viernes a la noche porque tiene que viajar el sábado a la mañana y no puede esperar a que verifiques el lunes si el dinero se acreditó, pues o te quiere engañar o es un imbécil: en ambos casos bien merece irse de viaje con un mono al hombro.
- Si te reclaman que por error te transfirieron mucho más dinero, activá la alarma. Ya dije que no confíes en los comprobantes que te envíen, pero en estos casos en particular, ni siquiera confíes cuando veas el dinero acreditado en tu cuenta: existen financieras que sin más que un CBU y nro de documento (que muy gentilmente le informaste al comprador para que te pague), ortorgan y transfieren créditos inmediatos. Ese podría ser el dinero que ves en tu cuenta y, si devolvieras la diferencia al comprador que, dice, inocentemente se equivocó al pagarte, al mes siguiente te encontrarías con los descuentos de las cuotas que te cobran ese crédito. Te estafaron irremediablemente. Mal que le pese al comprador y aunque efectivamente se haya equivocado de buena fe, deberá esperar el tiempo que sea necesario para que hagas todas las verificaciones y revirificaciones posibles al respecto. Por ejemplo, esperar que pasen 45 días a ver si te debitan o no el pago de una cuota de un crédito.
- Otro engaño novedoso es el ofrecerte los pagos por crédito inmediato. Esto sería la contrapartida al débito inmediato (DEBIN) que aparece en tu resúmen cuando haces un pago electrónico o débito automático utlizando el número de tu tarjeta de débito. El comprador te explicará que su empresa (en general para el engaño hacen compras grandes y se disfrazan de grandes empresas) sólo paga por ese medio y que te llegará un código de CREDIN que deberás aceptar. Pero cambio te envía un DEBIN que, si aceptaras, en lugar de cobrar ese monto lo estarás pagando. Ante la duda, rechazalo y exigí un medio de pago que estés acostumbrado a utilizar. O desistí de la venta, por jugosa que fuese.
Lo dicho: las más de las veces lo barato sale caro y, cómo para acrecentar tu culpa, recordá (repito y repito) que la mayoría de las estafas necesitan de al menos dos inescrupulosos: el estafador y el estafado que se deja tentar queriendo obtener una ventaja insólita e injusta para la otra parte.
Si no es tu caso, no te dejes engañar y pensá que quizas convenga buscar esa oferta por otro lado o gastar un poco más en beneficio de tu seguridad y patrimonio.
Feliz shopping!