Mudarte de compu o cambiar el disco: es suficiente un backup de documentos?
A la hora de mudarte a una nueva computadora o revitalizar la actual cambiándole el disco por un SSD, nos enfrentamos con la parte más intrigante: vamos a perder nuestros archivos?
Cualquiera ya más o menos intuye que es necesario realizar un backup de todos sus archivos y carpetas para luego volcarlos en el nuevo dispositivo. Y quienes estan usando hace un tiempo alguna nube, cómo OneDrive o Google Drive (entre otras), ni siquiera eso. Porque se supone que al instalar la nube en la nueva compu (o la misma con su nuevo disco recien instaladito), bastaría con iniciar sesión con nuestros datos y unos minutos despues tendríamos todo nuestro contenido de nuevo disponible. Listo? No tanto…
No podemos olvidarnos de un montón de datos, información y dispositivos que, ademas de nuestros archivos de texto, planillas y PDFs, manejamos con la compu y vamos a necesitar nuevamente a mano.
Cotraseñas
Es súper habitual, cotidiano… casi rutinario. Al entregar a un cliente la nueva instalación de una nueva computadora con sus aplicaciones y archivos, surje el reclamo: «No puedo entrar a mi correo… me pide la clave!«. Ni al banco, ni a Facebook, ni a nada…
Muchos se han ya acostumbrado a guardar sus contraseñas en Chrome, Edge o el navegador que usen y, al no tener que tipearlas periódicamente, por supuesto las terminan olvidando. Y como las tenían guardadas en la compu, jamás las conservaron en ningún otro lado. Ni en un cuaderno, ni en un papelito pegado en la heladera. Bueno… en realidad 8 de cada 10 recuerdan que cuando el técnico anterior les armó la compu, anotaron todo en una hoja y nos la traen con la felicidad del niño que muestra una nueva pirueta a sus padres. Pero… puffff… la alegría se evapora al descubrir que esos datos son del 2005, cuando nos configuraron el módem para conectarnos a internet por DIAL-UP, o más o menos por ahí.
Datos antiguos que, por supuesto, no sirven para nada. Empezamos entonces el tedioso proceso de recuperar las claves olvidadas de cada servicio, sólo para enterarnos de que no hay cuenta de correo alternativa en la que recibir un código o, si la hay, era de de AOL y fué dada de baja hace 8 años. O el número de teléfono ingresado cómo método de recuperación de datos nunca fue cargado o el que está cargado era el celular que tenías contratado en Movicom, allá por 1996.
Pero tenías las contraseñas guardadas en tu navegador, almacenadas con el perfil de tu cuenta Google o Microsoft… no podríamos recuperarlas de allí? Sí, claro que sí… si recordaras la clave de tu cuenta Google o Microsoft, pero no es el caso. Entonces? El primer consejo antes de desmantelar tu vieja compu: exportar las contraseñas guardadas en el navegador:
Exportar contraseñas de Chrome
Exportar contraseñas de Edge: como Microsoft no es muy amigo de que te lleves sus claves al Chrome, las instrucciones no aparecen tan fáciles en sus páginas, pero se puede:
- Abris Edge y vas a Configuración
- Entrás a Perfiles y luego, más abajo, a Contraseñas
- Das click en los tres puntitos de arriba, en la sección Contraseñas y elegís Exportar contraseñas.
- Allí segui las instrucciones en pantalla y listo.
Tené en cuenta que los archivos generados al exportar las contraseñas son archivos en los que pueden leerse perfectamente esas claves y los sitios a los que pertenecen. Cuando hayas importado esos datos en tu nueva instalación lo más aconsejable es eliminar esos archivos, por seguridad.
Accesos de red de tu empresa
En computadoras de oficina o notebooks personales utilizadas para home office, es habitual tener acceso va servidores, carpetas compartidas, escritorio remoto… Luego de la mudanza, pese a que tenemos en el escritorio los accesos directos, ya nunca más podemos acceder a esos contenidos porque el sistema nos pide datos rarísimos que nunca supimos: Usuario y clave, por ejemplo. Esto es más perdonable que olvidar la clave de Gmail, porque seguramente esos accesos te los configuró el personal de sistemas de tu trabajo y jamás te los informaron. Y lograr que el de sistemas de la empresa te lo vuelva a configurar puede equivaler a escalar el Everest en patines. Para evitarte el mal momento, es otra de las cosas a resguardar antes de empezar la mudanza: Credenciales de Windows.
- Abrir Panel de Control
- Ir a Cuentas de Usuario
- En la lista de la izquierda, accedé a Administrar Credenciales
- En la ventana central, elegí Credenciales de Windows
- Da click en Copia de seguridad de credenciales. Seguí las instrucciones. Listo.
- En la nueva instalación harás lo mismo, pero eligiendo «Restaurar credenciales…» tus accesos funcionarán como antes.
Si tenés configuradas unidades de red, no olvides tomar nota de la letra de unidad y la ruta. Es probable que alguna o varias aplicaciones en tu compu necesiten esas unidades configuradas exactamente igual para funcionar cuando reinstales todo nuevamente.
Impresoras
Capaz no es tu caso porque sólo usas una única impresora en tu casa y sería suficiente con volver a instalarla al terminar la migración al nuevo equipo. Pero cada vez nos encontramos con más casos de usuarios que tienen configurada la vieja impresora de inyección de tinta que ya no imprime pero usan para escanear y la láser nueva, ambas en su casa, más el centro de copiado central de la oficina, la láser que está en su escritorio de la empresa y la que tiene aisgnada Ernesto, nuestro compañero del escritorio de al lado, para cuando las otras no funcionan. Otra vez, aunque no es muy complejo volver a configurarlas, en el caso de las impresoras del trabajo pueden requerir datos que sólo tiene el de sistemas, no siempre accesible ni predispuesto a resolver problemas menores como el tuyo cuando se le está prendiendo fuejo el servidor principal, por ejemplo. Pero igual tenés que imprimir lo antes posible y lo que es una tontería no prioritaria para el técnico, para vos puede ser una cuestión de suma urgencia. Entonces es una muy buena práctica, antes de dar de baja tu instalación actual, tomar nota de los detalles de las impresoras instaladas.
- Abrí el Panel de Control
- Entrá en Dispositivos e Impresoras
- Tomá nota de todas las que allí aparecen (podés obviar las conversoras a PDF…).
- Dá click derecho sobre cada una, entrá en Propiedades de la Impresora y, en la pestaña Puertos, fijate si aparece una dirección de red similar a 192.168… o algo parecido. O si figura allí un puerto USB (USB001, USB002… por ejemplo).
Tanto si la migración la estas haciendo vos mismo o recurriste a un técnico, estos datos pueden facilitar muchísmo la reinstalacíon y puesta en marcha nuevamente de todas tus impresoras: sólo sería cuestión de descargar e instalar los drivers de cada una y conectar las que usaban puertos USB o volver a configurarle el puerto de red correcto a las otras. Incluso si tuvieses de todas formas que recurrir a la gente de sistemas de tu empresa, que les muestres que habías tomado nota de esos datos hará que te consideren entre sus pacientes favoritos.
Aplicaciones y sus datos
Muchas (todas…) aplicaciones a medida que las vas usando guardan en el disco tus preferencias de configuración, datos de trabajo y licencias o credenciales de uso. Algunas guardan los datos en Archivos de Programa o Archivos de Programa (x86), otras en alguna carpeta dentro de Usuarios, otras tantas en ProgramData y muchísimas en alguna de las carpetas contenidas dentro de AppData. Estoy hablando en Taiwanés? No importa. Lo que sí importa es que deberías tomar nota de todas las aplicaciones que usás y, si no sabés exactamente que es lo que deberías conservar para luego copiar en tu nueva instalación, busques en todo tu disco actual carpetas que lleven el nombre de la aplicación o similares y, por las dudas, las copies. Luego de reinstalar las aplicaciones en tu nueva casa informática, volvé a copiar cada una de las carpetas en su ubicación original. Claro que esto no siempre hace que las aplicaciones resuciten así nomás pero, aún en el caso en que tengas que recurrir a un especialista para revivirlas, al menos en algún lado habrás conservado los datos que va a necesitar para la tarea.
Outlook y otros clientes de correo
Lo ideal es que hoy, quienes usan clientes de correo como Outlook u otros, tengan sus cuentas configuradas como IMAP o Exchange, de modo que sincronizan y muestran el contenido actualizado de la cuenta de correo con sólo volver a ingresar los datos en la nueva instalación. Eso es lo ideal pero, desafortunadamente, todavían quedan muchos usuarios de cuentas POP3. La diferencia es abismal: las cuentas POP3 no sincronizan el contenido de la compu con el servidor de correos, sino que descargan los nuevos correos que instantáneamente o poco tiempo despues, se eliminan del servidor para siempre. Así las cosas, cuando pasas a una nueva compu o cambiaste el disco de la actual, al volver a configurar tu cuenta de correos POP3 te econtrás con sólo los correos de los últimos días y todo aquello que venías conservando desde 1994 (99.9% inútil, pero capaz algo de eso sea vital…) se perdió. Evitate el impulso autodestructivo al darte cuenta de la pérdida y, antes de jubilar tu disco viejo o la compu, buscá y copiá los archivos de datos de tu aplicación de correos. Si usás Outlook, podrías encontrarlos (según la versión de Office que uses) en Documentos/Archivos de Outlook o en AppData/Local/Microsoft/Outlook. Para otros clientes de correo, que son muchos, pues deberías googlear la manera de hacer el backup según tu caso.
Tambien es importante, para quienes las usan, copiar y guardar las firmas personalizadas que aparecen en sus correos. Igual que antes, te sugiero googlear las instrucciones específicas para la aplicación de correos que estás usando.
Bancos
Para ciertas operaciones la mayoría de los bancos han implementado diferentes mecanismos de autenticación del usuario y la computadora habilitada para hacerlas. En general recurren a alguna aplicación de seguridad que genera e instala en la computadora un certificado de seguridad. Entonces, si es tu caso, antes de deshacerte de esta compu, tenés que hacer una copia de esos certificados para luego poder reinstalarlos en la nueva.
Cada banco puede tener sus pasos específicos e incluso algunos requerirán que vuelvas a hacer todo el trámite de habilitación desde 0. Pero en general, exportar los certificados y luego reinstalarlos será suficiente para que, al descargar la aplicación de seguridad de tu banco (Trusteer, Allison… etc…) los detecte y todo vuelva a la normalidad.
Una manera de hacerlo es:
- Abrir el Panel de Control
- Ir a Opciones de Internet
- Entrar en la pestaña Contenido. Dar click en el botón certificados.
- Allí ir seleccionando cada una de las pestañas y seleccionar los certificados necesarios y dar click en Exportar en cada una. Seguir las instrucciones y tomar nota de la contraseña que uses para generar el archivo exportado. La vas a necesitar al reimportarlos en la nueva instalación, que haras del mismo modo, pero eligiendo Importar.
Porqué no clonar el disco?
En casos ideales puede ser una buena opción, pero no excenta de objeciones:
- Si estás cambiando de computadora, el hardware no será el mismo que está configurado en tu instalación actual del sistema operativo y requerirá, de mínima, diferentes drivers. Aunque Windows 10, por ejemplo, es bastante capaz de iniciar, detectar el nuevo hardware y reconfigurarse, no será la instalación más limpia de todas y muy probablemente en algún momento surjan problemas. Por lo menos, vas a estar acumulando un montón de «basura» arrastrada de la instalación anterior y que ya no es necesaria.
- El uso continuado de un sistema operativo va acumulando archivos, datos de registro y controladores que ya no estan en uso. Eso tambien acumula problemas y mudarte a un nuevo equipo es una excelente oportunidad de arrancar con un sistema limpio y sanito. Clonar el disco no hace más que mudar los viejos problemas a un nuevo barrio.
- Lo archivos corruptos y errores de configuración más cualquier eventual softwarte no deseado, con la clonación del disco se mudan con vos. El resultado podría ser que no obtengas el mejor resultado de rendimiento y confiabilidad esperados
Claro que en casos muy específicos, por la complejidad que implicaría la migración de datos y reconfiguración de sistemas de gestión, por ejemplo, o la recuperación de licencias de software entre otras cuestiones, puede ser que clonar el disco actual no sólo sea cómodo sino imprescindible, a pesar de las objeciones, problemas y desperdicio de rendimiento en el nuevo equipo. Un claro ejemplo podría ser cuando es necesario remplazar un disco dañado pero funcional por uno de iguales características pero nuevo, en una misma computadora. Luego de la clonación será necesario hacer una reparación de sistema de archivos para corregir los errores tambien copiados con la clonación, pero al menos se conseguirá tener todo funcionando de la misma manera en muy poco tiempo.
Cuando estamos cambiando un disco HD por un nuevo SSD (que en general son de diferente tamaño), la clonación del disco no es una opción, aunque existen aplicaciones (pagas) que permiten migrar todo el contenido desde el disco viejo al nuevo SSD con una buena tasa de éxito. «Buena» no es lo mismo que 100%: muchas veces no funciona y el disco migrado no es reconocido ni inicia el sistema operativo sin una tonelada de correcciones de por medio….
Y, además, repito que se habría perdido una buenísima oportunidad de arrancar con una instalación limpia de sistema libre de todos los problemas generados por un extenso y casi abusivo uso de la compu durante algunos años.
En definitiva, las mudanzas tanto las físicas como las digitales, nunca són fáciles ni libres de trastornos. Pero espero que con estos consejos puedas superar el momento con la menor ingesta posible de ansiolíticos.
Salute!