No es un juego: llaman estafadores y te graban la voz

posteo-1

Puede que en Argentina nos suene todavía a ciencia ficción porque apenas aprendimos a usar nuestras huellas para identificarnos en un servicio y ya estábamos entorpeciéndonos con la identificación facial que piden algunas aplicaciones. Y nos sorprendemos todavía porque existe una empresa (WorldCoin) que paga por registrar nuestro irrepetible iris o quizás la retina. O ambos, vaya uno a saber…

Cuando era chico jugábamos cada tanto al Ni sí, ni no, ni blanco ni negro. Y cómo por reglamento esas palabras estaban prohibidas, el juego consistía en hacer preguntas que obligaran al otro jugador a responder usándolas, para que pierda. El truco de la otra parte consistía entonces en dar respuestas coherentes (si no, tambien perdía…) pero evitando esos vocablos.



Como antaño, hoy deberíamos practicar estas habilidades. No ya para pasar un rato lúdico, sino para estar entrenados en no decir SÍ al recibir una llamada de una persona desconocida que bajo algún pretexto comercial o estadístico pretenda hacernos pisar el palito.

La otrora paranoica costumbre de romper en infinitos pedacitos minúsculos cualquier papel que pudiera contener algún dato personal o financiero, antes de arrojarlo a la basura, hoy no sólo ya no es un hábito paranoico, sino necesario. Pero tambien, tristemente, insuficiente.

La estafa

Puede que en Argentina nos suene todavía a ciencia ficción porque apenas aprendimos a usar nuestras huellas para identificarnos en un servicio y ya estábamos entorpeciéndonos con la identificación facial que piden algunas aplicaciones. Y nos sorprendemos todavía porque existe una empresa (WorldCoin) que paga por registrar nuestro irrepetible iris o quizás la retina. O ambos, vaya uno a saber…



Pues ya existen en el mundo servicios que utilizan identificación por voz. Un simple SI de nuestra parte es suficiente para aceptar la contratación de un servicio o autorizar el pago de una compra.

Vas entendiendo ahora porqué los estafadores se empecinan en obtener tu SI como si te ofrecieran casamiento?. La información personal y los datos biométricos hoy son commodities tan comercializables como el oro.

Y sólo de eso se trata. Recibís un llamado de un número desconocido, lo atendés y alguien se te presenta como agente de una empresa de servicios, encuestadora o institución oficial y te hace algunas preguntas. En cuanto tengan grabado un tuyo, suficiente. Si tenés por costumbre atender los llamados diciendo Si! en lugar de Hola!, estas al horno.

Atención porque el llamado prodía aparecerte identificado tambien como de una empresa conocida: es cada vez más común que los delincuentes (sean hackers o estudios de abogados intentando cobrar deudas que no les corresponden) utilicen técnicas de ofuscación que falsifiquen la identificación del origen de la llamada.



Cualquiera sea el caso, lo mejor es no antender y, ante la duda, llamá vos a los números de contacto que esa empresa o institución publica oficialmente. Y entonces, sabiendo que estas hablando con quien realmente querés hablar, hacés todas las consultas necesarias.

Vishing

No sé quien se encarga de bautizar a estas prácticas pero puedo arriesgar que mucha imaginación no tiene. Cómo llamaron phishing a la práctica de salir a pescar información (quizás mezclando fishing -pescar- con vaya uno a saber que cosa) , llaman ahora vishing a esta técnica… con v de voice (voz).

El perjuicio

Usar tu voz para pagar desde tu cuenta algunas compras que no hiciste, por ejemplo.

Tambien para aceptar la contratación de un servicio por suscripción con débito automático en tu cuenta.

Podría utilizarse para confirmar la aceptación de un crédito que no pediste ni recibirás pero seguramente deberás pagar. Esto ya no debería sonarte tan improbable, siendo que dudosas agencias prestamistas hoy mismo ya adjudican préstamos a sóla firma con la sóla presentación de un DNI y el CBU sobre el cual debitarán las cuotas.

Hasta hace poco era común que, a través de SMS fraudulentos, nos pegaran servicios telefónicos de costos mínimos pero que se sumaban a nuestras facturas de telefonía celular hasta que algún día se nos ocurría consultar al proveedor y darlos de baja. Poco monto individual pero, en la suma de numerosísimas víctimas, un botín súper jugoso y legal. Inmoral, cierto, pero legal. Del mismo modo, pero con el SI grabado que obtuvieron con una llamada, podrían modernizar el timo.

Lo dicho: en Argentina nos suena hoy por hoy a ciencia ficción, pero no faltará mucho para que la identificación por voz comience a implementarse en estas pampas. Para los delincuentes, acumular voces hoy, cuando todavía no parece un riesgo, es mucho más fácil y sólo es cuestión de acopiarlas hasta que llegue el momento de usarlas. Para nosotros, colgarle a un desconocido no sólo es una medida de prevención sino un invalorable ahorro de tiempo y estres. Porque no sólo podría ser un delincuente intentando grabar el patrón identificatorio de tu voz para estafarte. No señor… peor aún: podría ser un telemarketer intentando venderte un servicio de llamadas a larga distancia. Y ahí sí, tu suerte está echada.

Salute!

Gracias por compartir!