Secuelas del hackeo al PAMI: más estafas
Luego del robo de datos de sus afiliados que sudrió PAMI y del que ya hablamos aquí , era obvio que empezáramos a ver para qué se usaría esa información robada.
Un robo Epico
Muchísimos jubilados comenzaron a detectar y denunciar débitos no autorizados en sus cuentas.
Montos pequeños, en general menores a $600 pero a miles de jubilados, cobrados por EPICO SA.
EPICO SA es una empresa de cobranzas habilitada por el sistema bancario para solicitar el débito automático de determinados importes, con el único requisito de informar los CBU a los que debe debitarse esa suma. Ellos, obviamente, no se hacen cargo de la estafa pues son contratados para realizar las cobranzas por otra empresa, ADSUS, que a su vez fue contratada por la mutual Maria Eva (y estos quienes son?) para que efectivice el cobro de las cuotas al listado de sus afiliados para lo que entrega el listado de los CBU de los mismos.
Como verán, sólo con tener una base de datos de CBU puede uno inscribir una mutual en IANES (un trámite bastante más sencillo que inscribir una sociedad productiva…) y partir de allí empezar a recaudar hasta que una determinada cantidad de estafados empiecen a descubrir el débito, realicen la denuncia y la justicia resuuelva.
En síntesis: es mucho más fácil y rápido crear el mecanismo y poner en marcha la estafa que luego detenerla. La mayor parte del dinero recolectado jamás será recuperado, los autores difícilmente sean sentenciados y, si lo fuesen, las penas por este tipo de estafas suelen ser ridículas. Sacar la basura fuera de horario podría traerte mayores perjuicios que estafar a miles de jubilados.
Por eso jamás dejarán de repetirse estos casos y siempre es necesario estar atentos.
Máxime cuando las instituciones que deben velar por la integridad de los datos personales que atesoran, se preocupan más por la compra de cotillón fiestero que por la seguridad informática de sus sistemas.
Mejor estar alerta!